Adipokines in Obese Asthma: A Complex Relationship Influenced More by Sex, Weight, and Oral Steroid Treatment Than Disease Severity

Adipokines in Obese Asthma: A Complex Relationship Influenced More by Sex, Weight, and Oral Steroid Treatment Than Disease Severity

Revisora: Dra Ebymar Arismendi. Servicio de Neumología Hospital Clínic de Barcelona

Referencia: Allergy, 2026; 0:1–15

Autores: Lars I. Andersson,  Maciej Kupczyk, Barbro Dahlén,  Kenji Izuhara, Mina Gaga, Nikos M. Siafakas,  Alberto Papi, Bianca Beghe, Guy Joos, Klaus F. Rabe, Elisabeth H. Bel, Sebastian L. Johnston, Pascal Chanez, Mark Gjomarkaj, Peter H. Howarth, Ewa Niżankowska-Mogilnicka, Roelinde Middelveld, Sven-Erik Dahlén, Apostolos Bossios, Anna James, on behalf of the BIOAIR (Longitudinal Assessment of Clinical Course and BIOmarkers in Severe Chronic AIRway Disease) and ChAMP consortia

Introducción y justificación

El asma asociada a obesidad constituye un fenotipo diferenciado, habitualmente vinculado a mayor gravedad clínica, peor control y peor respuesta terapéutica. En este contexto, las adipocinas han sido propuestas como mediadores potenciales de la inflamación sistémica y de la conexión entre tejido adiposo y enfermedad respiratoria. Sin embargo, sigue siendo un tema controvertido si estas moléculas se relacionan realmente con la gravedad del asma, el índice de masa corporal (IMC), el sexo o la exposición a corticoides. Por ello, los autores analizaron nueve adipocinas circulantes en una cohorte europea bien fenotipada para evaluar su asociación con obesidad, gravedad del asma, sexo y tratamiento con corticoides orales.

Objetivo del estudio:

Determinar cómo se relacionan los niveles plasmáticos de nueve adipocinas con la gravedad del asma, el peso corporal, el sexo y la exposición a corticoides orales en pacientes con asma leve-moderada y asma grave.

Diseño y metodología:

Se trata de un estudio observacional con análisis longitudinal dentro de la cohorte multicéntrica europea BIOAIR. Se incluyeron 127 pacientes adultos con asma leve-moderada o grave. Tras una fase de optimización terapéutica, se midieron en plasma nueve adipocinas mediante un inmunoensayo multiplex: adiponectina, adipsina, BAFF, chemerina, FGF-21, leptina, NGAL/lipocalina-2, osteonectina y resistina. Además, todos los pacientes participaron en una intervención controlada de 2 semanas con prednisolona oral frente a placebo, lo que permitió explorar el efecto de los corticoides orales sobre estos biomarcadores. Los análisis incluyeron pruebas no paramétricas, correlaciones de Spearman y regresión multivariante.

Principales resultados

Los pacientes con asma grave presentaron mayor IMC, peor función pulmonar, peor control clínico y mayor inflamación sistémica que los pacientes con asma leve-moderada. En ese grupo grave, las adipocinas que mostraron aumentos significativos fueron leptina y chemerina; además, el cociente leptina/adiponectina también fue superior. La obesidad se asoció clínicamente con peor FEV1 y FVC, peor control del asma, mayor proteína C reactiva (PCR) ultrasensible y mayor neutrofilia sanguínea. Desde el punto de vista de biomarcadores, la obesidad se correlacionó sobre todo con niveles más altos de leptina y adipsina; también hubo correlaciones positivas de IMC con FGF-21 y una relación inversa débil con adiponectina. Sin embargo, en el análisis multivariante, ninguna adipocina mostró una asociación simultánea robusta con IMC ni con gravedad del asma.

El sexo influyó de forma importante en varios biomarcadores. Las mujeres presentaron niveles más elevados de leptina y adiponectina, mientras que los varones mostraron niveles más altos de adipsina y NGAL. Esta observación sugiere que las diferencias sexuales pueden actuar como un factor de confusión relevante en los estudios de adipocinas y asma.

La intervención con prednisolona oral modificó de forma marcada el perfil de adipocinas. Aumentaron leptina, adiponectina y NGAL, mientras que disminuyeron adipsina, BAFF, chemerina y FGF-21. En cambio, osteonectina y resistina no cambiaron de forma significativa. BAFF fue una de las moléculas más consistentemente suprimidas por los corticoides orales. Estos hallazgos indican que la corticoterapia sistémica puede alterar de manera relevante la interpretación biológica de las adipocinas en asma grave. Por otro lado, las adipocinas no se asociaron con marcadores clásicos de inflamación tipo 2, como eosinófilos en sangre o esputo, ni con la FeNO. En cambio, varias se relacionaron con rasgos más compatibles con inflamación neutrofílica o sistémica: leptina, lipocalina y resistina con neutrófilos sanguíneos; leptina y osteonectina con PCR; y algunas con reducción de la FeNO o aumento de neutrófilos en esputo. Esto respalda la idea de que estas moléculas podrían vincularse más con un eje inflamatorio no-T2 y sistémico que con la inflamación eosinofílica clásica.

Interpretación de los autores

La conclusión principal del artículo es que la relación entre adipocinas y asma asociada a obesidad es compleja y no lineal. Aunque la leptina y, sobre todo, la chemerina se relacionaron con mayor gravedad, el patrón global sugiere que los niveles circulantes de adipocinas están más condicionados por sexo, IMC y uso de corticoides orales que por la propia gravedad del asma. De hecho, la chemerina fue la única adipocina que mantuvo una asociación independiente con gravedad en el análisis multivariante.

Puntos fuertes del estudio

El trabajo tiene varias fortalezas importantes: utiliza una cohorte multicéntrica bien caracterizada, incluye pacientes con asma grave y leve-moderada, dispone de una fase de optimización terapéutica que reduce sesgo por medicación, incorpora una intervención controlada con prednisolona y añade seguimiento longitudinal, lo que refuerza la estabilidad de algunos hallazgos.

Limitaciones

Entre las limitaciones destacan la ausencia de controles sanos, el posible problema de la potencia estadística tras múltiples subanálisis por gravedad, sexo e IMC, la falta de datos metabólicos detallados como sensibilidad a la insulina o perfil lipídico, y la ausencia de muestras locales de vía aérea como sobrenadante de esputo o BAL, que podrían haber ofrecido una visión más directa del microambiente bronquial.

Este artículo aporta un mensaje muy útil en cuanto al asma relacionada a obesidad, las adipocinas no parecen constituir un eje simple y directo que explique por sí solo la fisiopatología del asma obesidad. Más bien, representan un sistema biológico heterogéneo, influido por variables clínicas mayores especialmente sexo, obesidad y exposición a corticoides sistémicos, con una posible conexión preferente con inflamación sistémica/neutrofílica más que con inflamación T2. Dentro de las moléculas estudiadas, la chemerina emerge como la candidata más interesante para futuras investigaciones, mientras que leptina conserva interés, aunque siendo más susceptible a confusión por IMC y corticoterapia.

En esta cohorte europea bien fenotipada, las adipocinas circulantes mostraron asociaciones heterogéneas con el asma asociado a obesidad; no obstante, sus niveles estuvieron más condicionados por sexo, IMC y exposición a corticoides orales que por la gravedad del asma per se, lo que cuestiona su utilidad como biomarcadores directos del endotipo de asma-obesidad y sugiere una mayor vinculación con inflamación sistémica no-T2.

Referencias:

1. U. Peters, A. E. Dixon, and E. Forno, “Obesity and Asthma,” Journal of Allergy and Clinical Immunology 141, no. 4 (2018): 1169–1179.

2. M. Schatz, R. S. Zeiger, S. J. Yang, et al., “Prospective Study on the Relationship of Obesity to Asthma Impairment and Risk,” Journal of Allergy and Clinical Immunology 3, no. 4 (2015): 560–565.e1

3. J. Y. Lim and S. P. Templeton, “Regulation of Lung Inflammation by Adiponectin,” Frontiers in Immunology 14 (2023): 1244586.

4. Y. H. Kim, B. H. Choi, H. G. Cheon, and M. S. Do, “B Cell Activation Factor (BAFF) is a Novel Adipokine That Links Obesity and Inflammation,”Experimental & Molecular Medicine 41, no. 3 (2009): 208–216.

FIGURA 1. Características clínicas de los pacientes con asma estratificados según el estado ponderal. Los gráficos muestran (A) FVC, (B) FEV1, (C) ACQ6, (D) hsCRP, (E) neutrófilos en sangre y (F) eosinófilos en sangre. Los resultados se presentan como puntos de datos individuales con la mediana y el rango intercuartílico (prueba de Kruskal–Wallis con corrección de Dunn para comparaciones múltiples, *p < 0,05; **p < 0,01; ***p < 0,001; y ****p < 0,0001).

FIGURA 2. Niveles plasmáticos de adipocinas en pacientes con asma estratificados según el estado ponderal. Los gráficos muestran los niveles de (A) leptina y (B) adipsina, presentados como puntos de datos individuales con la mediana y el rango intercuartílico (prueba de Kruskal–Wallis con corrección de Dunn para comparaciones múltiples, *p < 0,05; **p < 0,01; ***p < 0,001; y ****p < 0,0001). RFU = unidades de fluorescencia relativa.

FIGURA 3. Diferencias según el sexo en los niveles plasmáticos de adipocinas para (A) leptina, (B) adiponectina, (C) adipsina y (D) NGAL/lipocalina-2. Los resultados se muestran como puntos de datos individuales, con barras que indican la mediana y el rango intercuartílico. (Prueba de rangos de Mann–Whitney, *p < 0,05 y ****p < 0,0001). RFU = unidades de fluorescencia relativa.

FIGURA 4. Efecto de 2 semanas de prednisolona oral sobre (A) BAFF y (B) leptina en pacientes con asma. Los resultados se muestran como puntos de datos individuales apareados antes y después de una intervención de 2 semanas con prednisolona oral, antes y después de un tratamiento con placebo de 2 semanas, y desde el final de la intervención con corticoides orales hasta una visita de recuperación, aproximadamente 15 semanas después. Los resultados se compararon mediante la prueba de rangos con signo de Wilcoxon para muestras apareadas (***p < 0,001 y ****p < 0,0001). RFU = unidades de fluorescencia relativa.

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