Comentario de la experta: Celia Pinedo Sierra. Servicio de Neumología. Hospital Clínico San Carlos. Universidad Complutense de Madrid.
Palabras clave: Asma, embarazo, exacerbaciones, corticoides inhalados.
Autores: Lee B, Wong E, Tan T, et al.
Referencia: Eur Respir J. 2025 Dec 18;66 :2501327. doi: 10.1183/13993003.01327-2025.
Resumen
El asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes durante el embarazo. Las exacerbaciones asmáticas se asocian con un mayor riesgo de preeclampsia, parto prematuro y bajo peso al nacer. La identificación de factores de riesgo modificables resulta fundamental para reducir estas complicaciones.
Este trabajo tiene como objetivo analizar la frecuencia de exacerbaciones asmáticas durante el embarazo, así como identificar los factores asociados, con especial atención a las modificaciones en el tratamiento con corticoides inhalados (ICS).
Es un estudio de cohorte poblacional basado en registros electrónicos de atención primaria del Reino Unido (2004–2020). Se incluyeron 40.196 mujeres embarazadas con diagnóstico confirmado de asma. Se analizaron los datos correspondientes al periodo comprendido entre los 12 meses previos y los 12 meses posteriores al embarazo. Se definió exacerbación como el uso de corticosteroides orales, necesidad de una visita a urgencias o ingreso por asma.
El 10,5% de las mujeres presentó al menos una exacerbación durante el embarazo. Las exacerbaciones totales disminuyeron un 30% durante la gestación; sin embargo, las hospitalizaciones aumentaron entre 30–45% en el segundo y tercer trimestre.
Los factores de riesgo más importantes para exacerbaciones fueron el antecedente de exacerbaciones previas (OR 4,09), la reducción del uso de ICS durante el embarazo (OR 2,3) y la prescripción de ≥4 recetas anuales de ICS junto con otro tratamiento controlador antes del embarazo (OR 2,11).
Otros factores de riesgo fueron; eosinofilia ≥0,3×10⁹/L (OR 1,36), tabaquismo activo (OR 1,36), obesidad (OR 1,24), edad ≥40 años (OR 1,29) y la existencia de psicomorbilidad (OR 1,15). La asociación entre las características maternas y el riesgo de exacerbaciones asmáticas durante el embarazo se recogen en la Figura 1.
Se observó que un 31% de las mujeres redujo el tratamiento con ICS durante el embarazo. La reducción fue más frecuente en determinados subgrupos (tabaquismo, comorbilidad psiquiátrica). Esta reducción se asoció de forma independiente con un mayor riesgo de exacerbaciones (OR 2,3).
En cuanto al seguimiento del asma, la realización de una revisión adecuada previa al embarazo se asoció con un menor riesgo de exacerbaciones durante la gestación.
Los autores concluyen que, aunque las exacerbaciones totales disminuyen durante el embarazo, las hospitalizaciones aumentan. La reducción de ICS constituye el principal factor modificable asociado a las exacerbaciones. El control preconcepcional del asma y la educación sobre la seguridad de los ICS son fundamentales.
Comentario
Los hallazgos del estudio evidencian que el embarazo se asocia a un curso clínico complejo del asma, con una reducción de las exacerbaciones leves y un incremento de las exacerbaciones graves. Este hallazgo podría explicarse por múltiples factores, entre ellos cambios en la conducta terapéutica, modificaciones en la práctica clínica y los propios cambios fisiológicos e inmunológicos asociados a la gestación. Uno de los aspectos más relevantes es la elevada frecuencia de reducción del tratamiento con ICS, a pesar de la evidencia disponible sobre su seguridad. Este hecho sugiere la persistencia de barreras en la educación sanitaria, la existencia de creencias erróneas sobre el tratamiento y la posible adopción de decisiones clínicas subóptimas.
Las principales limitaciones de este trabajo son el uso de datos de prescripción como aproximación a la adherencia real y la ausencia de variables funcionales. No obstante, el gran tamaño muestral y el diseño poblacional confieren solidez a los resultados.
Aunque la frecuencia total de exacerbaciones asmáticas disminuye durante el embarazo, la gravedad de las exacerbaciones aumenta. La reducción del tratamiento con ICS es frecuente y se asocia con un mayor riesgo de exacerbaciones, lo que indica que representa un factor modificable importante.
Se recomienda no reducir el uso de ICS durante el embarazo, optimizar el control del asma antes de la concepción, intervenir sobre obesidad y el tabaquismo y asegurar las adecuadas revisiones.
Figura 1. Asociación entre las características maternas y el riesgo de exacerbaciones asmáticas durante el embarazo.







