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Referencia: Dr. Carlos Cabrera López, del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
Doi: 10.1016/S2213-2600(25)00457-6.
Autores: Alberto Papi*, Robert A Wise*, David J Jackson,. Lancet Respir Med. 2026 Apr;14(4):350-362.
Resumen
Se trata de dos estudios clínicos gemelos de fase 3, multicéntricos, aleatorizados, de grupos paralelos, doble ciego y de doble simulación, llevados a cabo en cientos de centros de múltiples países durante un período de 24 a 52 semanas. Su objetivo principal evaluar la eficacia en FEV1 y en las exacerbaciones, así como la seguridad de la triple terapia con budesonida, glicopirronio y fumarato de formoterol dihidrato (BGF) administrada en un solo inhalador en enfermos con asma. Esta terapia ya estaba previamente disponible para enfermos con EPOC. La investigación se centró en pacientes de 12 a 80 años con asma no controlada adecuadamente, a pesar de estar recibiendo un tratamiento diario de mantenimiento con dosis medias o altas de corticosteroides inhalados (ICS) y agonistas β2 de acción prolongada (LABA) (budesónida formoterol). Se compararon diferentes dosis de BGF en cuatro grupos (1:1:1:1): BGF 320 μg, 28·8 μg, 10 μg (BGF 28·8); BGF 320 μg, 14·4 μg, 10 μg (BGF 14·4); BFFA 320 μg, 10 μg; or BFFS 320 μg, 9 μg, twice a day via pressurised metered-dose inhaler for 24–52 weeks.
Los resultados demostraron que el tratamiento con BGF 28,8 mejoró significativamente la función pulmonar desde el primer día y los beneficios se mantuvieron hasta la semana 52. A las 24 semanas, las diferencias mostraron que el BGF 28,8 logró un aumento de 76 mL en el FEV1 previo a la dosis y de 90 mL en el área bajo la curva del FEV1 (AUC0-3) en comparación con los tratamientos combinados de BFF. En cuanto a la reducción de exacerbaciones, uno de los hallazgos más notables fue el impacto sobre las exacerbaciones graves del asma. La triple terapia BGF 28,8 redujo la tasa de exacerbaciones graves anualizadas en un 14% en comparación con la terapia combinada BFF y en un 18% frente al grupo específico de BFFS (Symbicort). Además, se observó un efecto beneficioso extendiendo el tiempo hasta la primera exacerbación grave.
La seguridad fue similar entre ambas combinaciones.
En conclusión, el estudio establece que el paso a terapia triple con BGF mejora la función pulmonar y previene el riesgo de exacerbaciones graves (así como el aumento hasta el primer evento) en una amplia población de pacientes con asma, sin necesidad de que presenten un historial previo de exacerbaciones.
Comentario
Probablemente el punto más importante de este trabajo reside en los resultados de los enfermos que no presentaban exacerbaciones graves previas. En investigaciones previas sobre triples terapias (IRIDIUM, TRIGGER y TRIMARAN), se exigía este historial, lo que limitaba la aplicabilidad de los resultados solo a los pacientes exacerbadores. Hay que tener en cuenta que, en este estudio, aproximadamente el 40% de los sujetos no había tenido una exacerbación severa el año anterior. Esto es posible por la gran potencia estadística, con 4311 pacientes en los grupos de tratamiento, estando además diseñado explícitamente para evaluar las exacerbaciones graves como un criterio de valoración principal combinado. Estos datos apuntan a un cambio de paradigma hacia la intervención temprana. Tradicionalmente, la escalada a un tratamiento triple añadiendo un antimuscarínico de acción prolongada (LAMA) se reservaba casi de forma exclusiva para pacientes que sufrían recaídas exacerbaciones, sin embargo, este estudio reta dicha concepción, ya que demuestra que la terapia triple puede prevenir episodios graves en individuos que simplemente están sintomáticos sin necesidad de esperar a que sufran una agudización previa. Esto promueve un enfoque de tratamiento mucho más proactivo y preventivo. Como todas las triples terapias cerradas, mejorarán además la simplificación y la adherencia al tratamiento.
No obstante, hay también algunos puntos débiles en el estudio. Como todos los estudios que se hicieron cerca del 2020, este trabajo tuvo un alto impacto de la pandemia de COVID-19, lo que acarreó problemas importantes en el reclutamiento. Esto obligó a los investigadores a flexibilizar ciertos criterios de inclusión y a terminar prematuramente la asignación al grupo de BGF 14,4 μg para poder asegurar suficiente potencia estadística en el grupo principal (BGF 28,8 μg).
Es significativo la falta de mejora en los síntomas percibidos por el paciente. A pesar de los incrementos en las pruebas de función pulmonar y en la prevención de ataques graves, no se observaron beneficios significativos en los resultados informados por los pacientes (medidos por cuestionarios como ACQ-7 o AQLQ+12) en comparación con los que usaron solo terapia dual, evidenciando que el control de los síntomas diarios sigue siendo complejo y no se resuelve únicamente añadiendo un LAMA.
Como conclusión, se trata de un estudio muy bien diseñado que señala el camino de la prevención de las agudizaciones con la triple terapia cerrada, en vez de esperar a que estas se produzcan. Este enfoque supone un nuevo avance en el tratamiento de los enfermos con asma.






