Desencadenantes ambientales de crisis asmáticas

Desencadenantes ambientales de crisis asmáticas

Environmental triggers and avoidance in the management of asthma

 

 Artículo seleccionado

Gautier C, Charpin D. Environmental triggers and avoidance in the management of asthma. Journal of Asthma and Allergy. 2017: 10, 47-56.

DOI: 10.2147/JAA.S121276.

Revisora

Nuria Marina Malanda

Unidad de Asma Grave, Servicio de Neumología, Hospital Universitario Cruces (Barakaldo)

Tema: Desencadenantes ambientales de crisis asmáticas.

Palabras clave: asma, ambiente, desencadenantes, evitación, prevención

 

Resumen

La identificación de desencadenantes del asma constituye la base de la prevención secundaria ambiental. Estos desencadenantes pueden ser alergénicos o no alergénicos. Los desencadenantes alergénicos incluyen alérgenos en interiores (ácaros del polvo, mohos y animales domésticos) y al aire libre (polen y mohos). En cuanto al interior, las observaciones clínicas apoyan el papel de los ácaros como principal desencadenante, aunque los estudios de evitación proporcionan resultados contradictorios. Los mohos y sus productos metabólicos son ahora considerados desencadenantes de ataques de asma. Mascotas, perros y especialmente los gatos pueden desencadenar indudablemente síntomas asmáticos en sujetos sensibilizados. La evitación es difícil, y las familias rara vez la cumplen.

En el exterior, el polen puede inducir asma estacional en individuos sensibilizados. La evitación se basa en prevenir su entrada en casa y en minimizar la exposición al aire libre. Los desencadenantes no alergénicos incluyen las infecciones virales, el tabaquismo activo y pasivo, los cambios meteorológicos y otros menos involucrados. La infección viral es el principal desencadenante de asma en niños. El tabaquismo activo se asocia con una mayor morbilidad por asma, por lo que deben implantarse intervenciones para dejar de fumar, que serán personalizadas. El tabaquismo pasivo también es un factor de riesgo para la exacerbación del asma. La prohibición de consumir tabaco en zonas públicas ha disminuido las hospitalizaciones de los niños asmáticos. Los niveles de contaminación atmosférica se han relacionado con síntomas, disminución de la función pulmonar y aumento de las exacerbaciones.

 

Comentario

Las recomendaciones oficiales sobre la identificación de los desencadenantes de las crisis de asma y su gestión varían mucho entre países y normativas. En este trabajo se presentan varias recomendaciones, a veces contradictorias, procedentes de diferentes sociedades. Por ejemplo, las directrices de Estados Unidos para la gestión de las exacerbaciones del asma fomentan la prevención, sin dar más instrucciones. La British Thoracic Society también recomienda identificar los desencadenantes y hace hincapié en el papel del tabaquismo pasivo. La Société de Pneumologie de Langue Française proporciona una lista de los principales desencadenantes, y la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology recomienda evitar cualquier desencadenante, pero no menciona cómo hacerlo.

En cuanto a la prevención de alérgenos, hay grandes discrepancias en las recomendaciones de las distintas sociedades. El American College of Chest Physicians recomienda reducir la exposición al humo pasivo, humedad, mohos, plagas y gasolina. La British Thoracic Society concluye que “los estudios de las estrategias individuales de evitación de aeroalérgenos muestran que las intervenciones únicas tienen un beneficio limitado o nulo y que “para implementar una estrategia multifacética más eficaz habría que ocuparse de todos los desencadenantes del asma en el interior”. La British Society for Allergy & Clinical Immunology comenta que evitar los ácaros del hogar podría ser beneficioso en pacientes altamente motivados, cuyos beneficios clínicos son más probables. La Société de Pneumologie de Langue Française destaca que debe evitarse el tabaquismo, activo y pasivo, y sugiere que podría ser útil inspeccionar el hogar de los pacientes asmáticos que no consiguen un buen control del asma a pesar de un tratamiento óptimo. La rinitis alérgica y su impacto sobre el asma sugieren “un control ambiental para reducir la exposición en pacientes con alergia a ácaros del polvo”. Por último, la Global Initiative for Asthma (GINA) comenta que “aunque los alérgenos pueden contribuir a los síntomas del asma en pacientes sensibilizados, no se recomienda evitar los alérgenos como estrategia general para el asma”. Estas estrategias son complejas y costosas, y no hay métodos validados para identificar a aquellos que puedan beneficiarse.

En resumen, ninguna sociedad científica recomienda medidas de evitación básica, pero debemos tener en cuenta que en la historia natural del asma influyen muchos desencadenantes, tanto alergénicos como no alérgicos. Por ello, los autores del trabajo concluyen que la tarea del médico asistente es identificarlos en cada paciente para proporcionar consejos de evitación. Los programas educativos son los más adecuados para discernir las necesidades del paciente y proporcionar respuestas a cualquier pregunta. Sin embargo, en muchos casos, evitar los desencadenantes no es una garantía de éxito, por lo que debe implementarse un programa multifacético.

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